Pero el hallazgo de esta receta - ahora os cuento- me hace pensar que vale la pena compartirla y, de hacerla, perder mi puesto de catador.
No obstante, veo difícil que Mercedes o yo elaboremos la receta, no porque no tengamos la vianda en nuestra despensa (como se puede ver tenemos casi una granja), sino porque no tenemos el trapo de lino que se necesita para la elaboración del asado.
Este "Gato assado como se quiere comer" aparece en un libro (Libro de Guisados de Ruperto de Nola) impreso en Toledo en 1525, cuya portada es
El libro es una joya que podéis descargar, junto a otros muchos libros antiguos. de cocina y repostería en el blog de - Apicius -.
La lectura de este libro resulta curiosa, tanto por el hecho de estar escrito en el castellano del siglo XVI, como por las diferencias en la cocina ente aquella época y la nuestra: Es interesante observar la ausencia aún de patatas y otros productos americanos en los menús (no así el pavo, del que si hay varias recetas), la profusión de empanadas y de platos elaborados con carnero y cabrito, así como con pescados salados, como el cecial (merluza salada). También llama la atención el uso y abuso del azúcar y la canela para condimentar muchos platos (ahora que es tendencia la fusión entre lo dulce y lo salado...y resulta que hace quinientos años ya lo era).
Pero lo más curioso y sorprendente es la receta que a continuación muestro y transcribo,
"El gato que este gordo tomaras y dgollarlo as. Y dspues de muerto cortar le la cabeza, y echarla a mal porque no es para comer, que se dize que comiendo delos sesos podría perder el seso y juyzio el que la comiere. Despues dessollarlo muy limpiamente y abrirlo y limpiarlo bien; y despues enbolverlo en un trapo de lino limpio, y soterrarlo debaxo de tierra donde a de estar un dia y una noche; y despues sacarlo de alli y ponerlo a assar en un assador, y assarlo al fuego, y començándose de assar untarlo con buen ajo y azeyte, y en aca- "
"bándolo de untar açotarlo bien con una verdasca; y esto se a de hazer hasta que este bien assado untandolo y açotandolo, y desque este assado cortarlo como si fuesse conejo o cabrito y ponerlo en un plato grande y tomar del ajo y aceite desatado con buen caldo de manera que sea bien ralo, y echalo sobre el gato, y puedes comer del, porque es muy buena vianda."
Pues no os reprimáis, que sé que estais deseando poner a funcionar los fogones...si averiguais qué demonios es "azotar al gato con una verdazca" y tenéis a mano un trapo de lino y un terrenito para el entierro... ¡A catarlo!
(Y a criticar menos a los chinos, de quienes se dice, con o sin fundamento, que también conocen esta receta de la España Imperial)
¡Buen provecho!

4 comentarios:
Ufff no podre hacer esta receta ya que me falta el paño de lino...
Yo tampoco la haré por aquello del trapito en cuestion...
Tenemos el mismo problema, dichoso trapito
Estoy en ello, Jose María....ando buscando gato...jajajaja!
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